Los 8 valores que necesita tu marca para ser más Budista

Los 8 valores que necesita tu marca para ser más Budista

La transformación que sucede en todos los aspectos de la sociedad, en gran parte se debe a la tecnología, y es ésta misma la que ha ayudado a nivelar la interrelación entre audiencias, mercados, personas e instituciones, empresas y gobiernos. A través de las redes no solo se transmite las ideas, reclamos y propuestas de las masas , sino también su espíritú. Para escuchar bien a quienes les queremos llegar, debemos primero aprender a escucharnos a nosotros mismos como líderes de una marca, emprendedores o gestores de social media.

El BUDISMO Y EL MARKETING

El compendio de verdades que el Buda Sakyamuni compartió con los monjes ascetas al momento de alcanzar la iluminación o nirvana se llaman las cuatro verdades. Se pueden ver como una metáfora médica del padecimiento de la humanidad.

Las primeras dos verdades vienen a ser el síntoma y el diagnóstico de la enfermedad existencial de la humanidad, y se asemejan a las prácticas con las que se abordó en sus principios el marketing de la vieja escuela. La tercera y la cuarta noble verdad se refieren respectivamente al pronóstico de recuperación y a la prescripción para la cura, tienen consonancia con cómo las marcas de vanguardia buscan llevar su mercadeo en esta nueva era

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La cuarta noble verdad aporta una analogía entre el budismo y el marketing a través de una serie de estándares específicos con los cuales el líder de una marca puede considerar qué tan avanzada está la dimensión espiritual de su marca. Este enunciado habla de la cura a través de un camino óctuple que lleva a la iluminación y son estos ocho principios adaptados a estrategia de un marketing más ético.

 

EL NOBLE CAMINO ÓCTUPLE PARA LAS MARCAS

1) El correcto punto de vista: El propósito de tu marca es por donde debes empezar. Debes cuestionarte si somos la mejor empresa para servir dicho mercado. Puedes preguntarte, inclusive, si tiene sentido común que fabriquemos este producto más allá de simplemente buscar hacer más dinero. Los autores Al Ries y Jack Trout, quienes acunaron el término Posicionamiento en uno de sus célebres libros: Las 22 leyes inmutables del marketing, hablan de los riesgos de caer en la extensión de marca hacia otros productos. El correcto punto de vista debe ser que haya consonancia con quiénes son como productores o prestadores de servicio y quiénes son como personas.

2) La correcta intención: Una vez que determinen que sí tiene integridad y razón de crear ese producto, deben preguntarse si el producto está diseñado para mejorar la vida de las personas. Si es del ramo alimenticio: si mejora la nutrición de la persona, si la intención es correcta para el bien de la persona a quien va dirigido.

3) El habla correcta: Los marketers, por lo general, tienen el pulso bien medido en el tono del discurso de sus marcas. Han aprendido que en las redes sociales, por ejemplo, debe haber una conversación real con los clientes. El aspecto budista de este punto se refiere a la consonancia con el punto anterior. No es solo llevar una buena comunicación, sino que la comunicación sea reflejo de la verdad.

4) La acción correcta: Es el reflejo en la plano físico de las tres anteriores a la hora de desplegar promociones, campañas o cualquier actividad que realice la marca. Muchas veces las acciones de marketing están determinadas por algún éxito que haya tenido la competencia; cuando se trata de emular esto nos alejamos de nuestra esencia de marca y puede peligrar que estemos definiéndonos por la competencia.

Si volvemos a los tres puntos anteriores podemos innovar realmente basados en el espíritu del mercado.

5) El modo de vida correcto: Suena como la más sencilla, pero es donde muchas veces se sucumbe. Esto es integridad pura. En su libro marketing 3.0 Kotler habla de las tres “i”: Identidad, Integridad e Imagen. Siendo la integridad la rectitud con la que se mantienen los valores de la marca. Una vez que se tiene la identidad e integridad bien plantada, la imagen –llámese campaña publicitaria– emerge fácilmente y basada en la verdad.

6) El esfuerzo correcto: Los buenos mercadólogos también tienen una ventaja en esto, y es que son incansables, históricamente motivados por ser los primeros en la mente del cliente. Deben simplemente enfocar este esfuerzo en satisfacer las necesidades del cliente basados en el amor genuino que se le tiene y menos en el terreno que se le gane a la competencia.

7) La conciencia correcta: Implica aceptar las cosas como son. Apartar el ego. ¿A quién no le encanta ver su logo plasmado en algún material promocional? Sin embargo, como gente de marketing debemos tener cuidado de no enceguecernos por el amor a nuestra marca. Hasbro realizó cambios en uno de sus productos estrella, el Easy Bake Oven (el hornito), porque una niña pidió que lo fabricaran en colores no pasteles para que así apelara a los varones también, y de esta forma su hermanito no tuviera pena de pedirlo de regalo. Implicó cambio de empaque, pintura, ajustes en diseño y línea de producción. Todo para servir auténticamente a sus clientes. Como resultado de negocios se creó un nuevo nicho de mercado para el producto.

8) La concentración correcta: En marketing es el análisis. No solo numérico y financiero, sino poder ser uno con la mente del consumidor. Recorrer junto al cliente todo lo que sucede en su entorno de vida cuando adquiere el producto, no solo en la cadena comercial. El design thinking es una rama interesante llena de herramientas que permite recorrer el camino del consumidor y qué rol implica el producto en su vida diaria. La importancia de esta rama del camino óctuple es que nos ayuda a asegurarnos de que no hayamos perdido el camino que iniciamos siete pasos atrás.

 

Extracto del artículo “Marketing y Budismo” publicado en Inspirulina. Para ver artículo completo haz click aquí.

FIFA vs Patrocinantes: ¿un juego sin perdedores?

FIFA vs Patrocinantes: ¿un juego sin perdedores?

Por Ernesto Soltero

Para los amantes del deporte, Octubre suele ser un mes algo movido. La serie mundial de béisbol, la copa mundial de rugby o la liga española de fútbol, pueden ser una buena excusa para observar una colorida pantalla televisiva, todo mezclado con el consumo de bebidas y pasapalos. No obstante el fútbol suele brillar más en verano, sobretodo en esa justa universal realizada cada cuatro años.

Pero una noticia ha hecho “brillar”, o al menos ha logrado que el fútbol, el deporte rey, sea (por este mes) tema de conversación: empresas como Coca Cola y McDonald´s, en calidad de patrocinantes, han solicitado, publicamente, la renuncia de Joseph Battler, presidente de la FIFA, máxima organización del balonpié internacional. Sus argumentos se relacionan con los escándalos de corrupción ligados a ese organismo deportivo, los cuales se hicieron públicos casi a mediados de este año.

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